Klaus el hero?

Los últimos días recibo muchos e-mail que dicen qué buen persona soy qué  logros impresionantes estoy consiguiendo, y similares.
Dá gusto evidentemente, pero no es correcto. No es Klaus Orlik quien como Héroe de la Humanidad mitiga sufrimientos y ayuda a los pobres.
Esto lo hacen una gran cantidad de personas involucradas como vosotros que me enviáis estos e-mails.
Si tendría que hacer yo sólo lo que se hace aquí, tendría trabajo para los próximos cien mil años.
En este proyecto ahora coöpera gran cantidad de gente, cada uno asiste con su donación o nos motivan, cada uno que adopte o apadrine uno de los huérfanos, cada uno que recomiende esta página. O bien, Notario Helge Lösche. a quién simplemente he descargado la vigilancia y el control de la cuenta de donaciones, Tanja Braun a quien con inmediatez encargué la actualización de nuestro sitio Internet, Chune y Michael Breeger quienes cogieron su coche en Sattahip (Golfo de Siam) conducieron 1.000 km para ayudar a recopilar los datos de la víctimas, Max Berger, Jens-Uwe Frank, Detlev Kablau, nuestro personal local que desde el primer día de la catástrofe me ha asistido y que ha hecho posible que yo por el momento he podido distanciarme completamente
del negocio y de la reconstrucción de la base de buceo, mi mujer que se encarga que yo coma con regularidad, que yo duerma de vez en cuando y que se ocupa de lo que serían mis visitas a las autoridades y oficinas, los demás miembros de mi familia que intentan quitarme cuantos trabajos míos rutinarios que puedan, Dao, nuestra “Buceadora Tsunami” quien casi perdió la vida, me asiste diligentemente y habla perceptiva- y cariñosamente con los huérfanos más pequeños para obtener sus datos, Simone Allende que vino de Fiji para ver la situación aquí, se entregó completamente en la acción de ayuda y con mucho esfuerzo está a la procura de fondos para poder ayudar a más personas, todos aquellos quienes ayudan financiera-material- moral- o físicamente;

estos son los heróes, esta es la buena gente,

yo solo soy el punto central que reúne la fuerza y la energía de los mencionados más arriba, que intento llevar a su destino.
Sin vosotros yo valdría tanto como un barco sin agua debajo de la quilla.
Estoy orgulloso de trabajar con vosotros y de la confianza que me brindáis o, mejor dicho, nos brindáis aquí.
Ya había contado con una pequeña ola de compasión y ayuda para las víctimas de vuestra parte, pero no con que se transformaría en un Tsunami.
Otra vez muchas gracias en nombre de aquellos a quienes ayudáis, también a ellos que no he mencionado.